Si bien no somos expertos en el tema, haremos una somera descripción de las herramientas existentes en Internet para posicionar nuestra práctica jurídica.

Algunos datos estadísticos

Según los datos que releva el INDEC, un número creciente de personas utiliza Internet:

  • Los accesos residenciales a internet crecieron un 19,0% entre junio de 2007 y junio de 2008
  • Las cuentas de abono se incrementaron un 36,9%. Se observó un crecimiento de 47,7% en las cuentas de banda ancha
  • Los accesos de organizaciones crecieron 12,7% entre junio de 2008 y el mismo mes de 2007
  • Las cuentas de abono aumentaron 12,9%

Si analizamos estos números, nos damos cuenta que existe un gran número de personas que utilizan diariamente aplicaciones de la denominada Web 2.0. Además, pronto llegarán a la mayoría de edad aquellos que son verdaderos “nativos digitales“.

Por lo tanto, si bien no es habitual que se contraten servicios legales por medio de la red, considerando el crecimiento sostenido de los accesos a la misma, lo mencionado respecto a los “nativos digitales” y las tendencias que se observan en aquellos países donde su utilización es generalizada, no es descabellado pensar que esta tendencia se revierta en el corto plazo.

Por ejemplo, en EEUU, un estudio de principios de este año realizado por Yahoo! sobre un total de 2500 personas, indicó que el 62% de los encuestados usó Internet para realizar búsquedas de servicios legales.

Según el sitio Justia SEO (What is SEO?: How people find lawyers online), el universo de personas que buscan abogados en Internet puede dividirse en dos grupos: abogados y no abogados.

Además de esta dicotomía cada grupo se divide a su vez en quienes buscan información legal y quienes buscan abogados o firmas legales. Los primeros, son aquellos que buscan información sobre un tema o problema legal determinado, y luego de investigarlo, pueden llegar a la conclusión de que necesitan un abogado. Los segundos desde el principio buscan asesoramiento legal y utilizan internet para encontrarlo en un área geográfica o en un área práctica determinada.

Perfil online

Hoy en día cualquier persona puede tener una imagen más o menos certera acerca de nosotros simplemente ingresando nuestro nombre en Google, por ello debemos tomar el control sobre los resultados que aquel arrojará. Resulta entonces imprescindible definir nuestro perfil en línea, como enseña Brian Solis, en su interesante artículo “The Socialization of Your Personal Brand“:

Muchos de nosotros no somos webmasters y por lo tanto, la idea de crear nuestra propia entidad en el Web es insostenible y quizás, hoy en día, incluso innecesaria.

Sin embargo…

Se ha dicho que Google es el nuevo curriculum vitae. La verdad está dicha, cualquier buscador, sea social o tradicional, es nuestro curriculum vitae – es nuestro propio artículo en la Wikipedia.

Por lo tanto:

Su identidad digital define quién es usted y en esta Web de creadores y proveedores de contenido, su reputación en línea ciertamente lo precede. Las fotografías y los vídeos que carga, los marcadores que comparte, el perfil que define en cada red social, sus contactos, los comentarios que usted comparte en blogs y otros perfiles, los artículos que publican, los microposts que envia a twiter, básicamente todo lo que contribuye a la Web Social contribuye y da forma  a su marca y a cómo la gente muy probablemente la percibirá. Afortunadamente en la mayoría de los casos, puede promocionar y mostrar su experiencia, y a veces, puede ser usado en contra suyo.

Lo que buscamos principalmente es visibilidad, presencia en la web, demostrar nuestro expertise, generar confianza, transmitir nuestro valor único, generar nuevos contactos que nos otorguen posibilidades de negocios.

Herramientas disponibles: enumeración somera

Como se observa en el cuadro, existen muchas y muy variadas herramientas, algunas “antiguas” y otras muy recientes. Entre las primeras encontramos los websites, las listas de correo, los foros, los newsletters y la publicidad on-line; entre las últimas los servicios de redes sociales, el blogging y el podcasting. En próximas entregas analizaremos cada una de ellas.